sábado, 11 de julio de 2009

Soy un artista (diecinueve)

Del alambre, como dice mi padre.

Estupenda noche de viernes con mis amigos Paqui, Miguel, Ángel y con una vieja amiga, a la que os presentaré más abajo. Y sábado tranquilo para afrontar un gran reto:

Hacer pasta. Y con carne, no con atún, que eso sería de cobardes.

Resultado: Éxito total. No es amor de madre pero es que contra todo pronóstico, propio o ajeno, estaban buenísimos.

Creo que hacía tiempo que no me sentía tan orgulloso de mi mismo. Ni me comía tres platos de macarrones. Os hubiera puesto una foto aunque no son tan plásticos como los huevos fritos, pero es que no han quedado ni las migajas.

Así que voy a poner una foto distinta. De esa amiga de la que os he hablado antes.

Como nos divertimos con ella. Que buenos recuerdos nos trajo. Que risas nos provocó.
Que anécdotas que iban surgiendo alrededor de ella. Y también que frustración. Nos dio una paliza tremenda a todos. Pero es que ella es así.


Mañana que es plácido Domingo espero hablar de otro tema jocoso que surgió a propósito de este blog alrededor de nuestra amiga luminosa, que incluía algo relativo a una sarten. Tenedme un poco de paciencia.

Frase del día de un señor del que no he oído hablar en mi vida pero que tenía mucha razón:

En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida.
Karl Wilhelm Von Humboldt

PD: Si hubiese conocido a esta máquina, las hubiera tenido que incluir en su cita.


4 comentarios:

  1. .. todaaa la nooche juuugandooo..
    y como bien dices, tio, ni calzándola (que la calzamos).. nefasto pero divertidísimo espectáculo el que nos dimos porque era pa nosotros solos.
    Hay que repetir. Esto no se puede quedar así.. ji, ji..

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  2. No tengo nada que añadir. Salvo que hay que volver a darle una paliza a la puñetera máquina.

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  3. Te tomo la palabra, que yo no soy capaz de darle la paliza prometida.

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