En mi nuevo trabajo (y entrada número cinco).
Ahí es nada. Vengo de perder un año entero de mi vida con una persona que en contra de la tendencia natural no se comportó conmigo en plena crisis como un auténtico malnacido, sino sólo como un infeliz, incapaz de luchar hasta por él mismo. Aunque como dice mi madre, hay que preferir un malo a un tonto. Al malo lo puedes ver venir y por lo menos no te desespera como a mi este hombre.
Mi primer día, decía, en mi nuevo proyecto. No tengo luz ni agua todavía en la exposición e Internet se lo soplo a un vecino, pero estoy contento. Espero que trabajando mucho no nos vaya mal.
La realidad es que si lo pienso un poco, no se que es peor. Ha habido épocas de mi vida en que hubiera hecho cualquier cosa por no ir correr tanto. Luego, cuando lo he conseguido me he aburrido mucho. Espero que ese sea el eterno espíritu humano de la contradicción, pero a mi particularmente no me consuela demasiado. Alguna vez conseguiré las dos cosas: estar tranquilo y estar bien.
Hoy es viernes y he comido fuera con mi hermano Pablo para no perder las buenas costumbres, así que no he podido afrontar hoy el siguiente reto que tenía previsto: cocer pasta y que se pudiera comer.
Ahora, una de mis frases favoritas. Esta no la he tenido que mirar en ningún sitio, tristemente me la sé de memoria: El universo y la estupidez humana son infinitos; y sobre el universo tengo mis dudas.
Albert Einstein.
PD: ¿Veis como es verdad que la estupidez es infinita? Gracias a Paqui que me advirtió, me había equivocado al escribir la cita. Ahora ya esta bien.

Nooooo !!! El universo y la estupidez humana son infinitos.. y SOBRE EL UNIVERSO.. tengo mis dudas.
ResponderEliminarPaqui