Aunque realmente es sábado. Sólo que sin querer mi viernes se prolongó mucho más de lo que tengo por costumbre. Primero, un tomate partío como decimos en Murcia en el Calcetín con mi gran amigo y artista el Pintamonas, Sergio para sus jefes. Si tenéis un minuto dad una vuelta por su web, pintamonas.com. Me gusta en particular la sección de bocetos.
Luego, un paseíto muy fresco en las motos hasta Molina para ver un pasable concierto de rythm`n`blues. Creo que la música en directo es una de las pocas cosas en el mundo de las que jamás me cansaría.
A partir de ahí y sobre el resto de la noche corramos un estúpido velo. Volví a ver gente que hacía tiempo que no veía, conocí gente a la que antes no conocía, fuí a bares a los que hacía tiempo que no iba y a otros donde no había estado antes, terminé a unas horas a las que hacía tiempo que no terminaba y me divertí con una intensidad inusitada. De cualquier modo, es gratificante comprobar que todo eso sigue estando ahí, por si a uno le hace falta. Aunque creo que pasará tiempo hasta que lo vuelva a echar de menos.
Durante el resto del día me he mantenido al ralentí y he aprovechado para trabajar en Internet. Ah, y también he ido a hacer la compra -yo solo- y he podido constatar que voy aprendiendo. Ha sido un gran logro tardar menos de dos horas. Y he sido capaz de no comprar nada que no necesitara, a pesar del peligro que conlleva ir a comprar con hambre.
Lo que ha sido espectacular ha sido llevarme la compra a casa en la moto. Definitivamente, tengo que comprarme un coche. Es curioso que me gusten con locura, que los venda y no tenga uno, ¿verdad?
Bueno, ya hablaremos sobre ello.
Hoy la frase del día va a ser la frase de la noche, aunque no lo cumplí en absoluto:
Lo mejor es salir de la vida como de una fiesta, ni sediento ni bebido.
Aristóteles.

.. afortunadamente, no compraste el ventilador.. hubiera sido todo un espectáculo verte transportarlo en la Harley..
ResponderEliminarji, ji, ji..