Todavía quedan por conseguir un par de cosas importantes, pero todo se andará.
De momento, más fotos.
Vuelta a la plaza de Santa María, lo mejor del festival. Aquí es donde discurren los conciertos de la mañana, que realmente comienzan sobre las dos de la tarde. Imaginaos entonces los de por la noche. Pero poco a poco.
Raimundo Amador, de andar por casa. Es lo que tiene este sitio.Y como parece mentira que diez actuaciones diarias puedan saber a poco, algo emblemático en el festival. La música en la calle. La gente improvisando. Muchas armónicas, guitarras con pilas y hasta un bajo acústico enchufado a un amplificador portátil este año.



Y vuestro humilde servidor colaborando también un poco después de hechas estas fotos, documento gráfico que no tengo, pues las manos las tenía ocupadas me temo. Tocando el bajo. Supongo que en Flickr o Youtube se me verá. Si encuentro algo, lo enlazo, no lo dudéis.
Y nueva promesa que me he hecho. El año que viene, o el primero que vuelva, me llevo algo con teclas. Acordeón, melódica o teclado con pilas, ya veremos. Prometido está y ya habéis leído lo antedicho sobre mis promesas, ¿verdad?
Y nada mas por hoy, salvo cantar el "vamos a la cama", que mañana hay que madrugar y mucho que hacer durante el resto del día. Hale.
Por cierto, y por si no se nota, ya me voy animando un poco.
Frase del día, que contiene un pensamiento que voy a empezar a aplicar a ultranza:
El día peor empleado es aquél en que no se ha reído.
Chamfort

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